Maduración: comprende un despliegue de modos de conducta y vivencia preexistente germinativamente en forma de predisposiciones y representa una parte del proceso de desarrollo. Es presupuesto para los cambios de actividad y conducta que se observarán en el curso del desarrollo. Entre ellos podemos resaltar el desarrollo corporal en el sentido de crecimiento; sin dejar de tomar en cuenta que para el desarrollo psíquico es importante la maduración del sistema muscular y nervioso y también los cambios en relación funcional y los cambios en el sistema endocrino que tienen influjo en los componentes pulcionales y afectivos de la conducta. Los procesos de maduración más decisivos para el desarrollo se producen predominantemente en la primera infancia. La maduración corporal crea para el respectivo período de tiempo las condiciones óptimas de aprendizaje de cara a determinadas ofertas del medio ambiente.
Mecanismo: representa un genérico de las teorías mecanicistas, que se encargan de explicar todos los procesos, incluyendo los psíquicos por las leyes fisicoquímicas, y no admiten otros principios explicativos.
Metacognición: es el grado de conciencia o conocimientos que posee cada individuo sobre sus formas de pensar (procesos y eventos cognoscitivos), los contenidos (estructuras) y la habilidad para controlar esos procesos con el fin de organizarlos, revisarlos y modificarlos en función de los proceso y los resultados del aprendizaje.
Metalingüística: es la función del lenguaje por la cual el locutor toma el código que utiliza como objeto su descripción, como objeto de su discurso, al menos en un punto particular. Algunos miembros de oraciones como lo que llamo X es Y, por ejemplo atañen a la función metalingüística.
Morfema: Son las letras que van pospuestas al lexema. Indican los accidentes del vocablo. Estos accidentes son: género, número, tiempo y persona.
Morfología. Parte de la gramática que se ocupa de la estructura de las palabras. A nivel de descripción de la gramática que estudia la estructura y la forma de las palabras tanto en su flexión como en los procesos de formación de nuevas palabras. A diferencia de la sintaxis, que toma las palabras como unidades para construir oraciones agrupándolas según su función en la estructura oracional, la morfología se interesa por la estructura interna de las palabras, e intenta descubrir las reglas que gobiernan la formación de palabras a partir de unidades menores. Las unidades básicas con que trabaja la morfología son los morfemas, las unidades lingüísticas más pequeñas con significado. Los morfemas son entidades abstractas que expresan rasgos básicos de tipo gramatical o semántico. Su realización como parte de una palabra se denomina morfo. Habitualmente, morfema y morfo se encuentran en una relación uno a uno; sin embargo, en algunas ocasiones un morfema puede realizarse con diferentes morfos, extremo que se conoce como alomorfía. Así, por ejemplo, -s, -es, -Ø son alomorfos del morfema de plural en español, como puede observarse en hombre/hombres, par/pares, crisis/crisis, respectivamente.
miércoles, 4 de abril de 2007
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