Idiosincrasia: es la hipersensibilidad congénita a determinadas substancias ya en el primer contacto con ellas (sin la sensibilización previa que se da en los fenómenos de alergia. También es denominada como el hábito, temperamento o característica peculiar de un individuo o un grupo.
Innatismo: se puede interpretar como naturalidad, la existencia en los seres humanos de ideas previas a la experiencia. Es el conocimiento presente a partir del nacimiento, es decir, no es aprendido ni se obtiene por la experiencia sino que se nace con un conocimiento previo. En sentido estricto no es un sistema filosófico, sino una característica que suele darse en los sistemas racionalistas y que viene exigida por la necesidad de encontrar una fuente de conocimiento distinta a la experiencia, es decir, a la información que procede los sentidos. Si el conocimiento no se elabora a partir de los sentidos, entonces tiene que venir de algún otro sitio. Y si es el entendimiento el que elabora el conocimiento, las ideas más importantes tienen que ser innatas. Por ejemplo, la idea de infinito, la substancia, la idea de Dios o, en general, las ideas matemáticas.
Literalmente la noción de innatismo indica que algún tipo de idea, conocimiento, o contenido mental esta presente en el momento en que un organismo nace, es decir, que no es adquirido o aprendido por éste. En principio toda doctrina innatista acaba teniendo casi siempre una vinculación con las doctrinas relacionadas con el racionalismo. Así, las teorías innatas están presentes en el padre de todos los racionalistas, Platón y de todos los autores modernos que se agrupan en torno al racionalismo de los siglos XVII y XVIII, como son Descartes, Spinosa, o Leibniz, entre otros. Lógicamente los filósofos que mantienen posiciones empiristas, como son Aristóteles, Locke y David Hume, niegan la posibilidad de ideas o contenidos mentales innatos, pudiendo resumir la postura de todos ellos en el adagio tradicional Nihil est in intellectu quod non prius fuerit in sensu (Nada hay en la mente que previamente no estuviera en los sentidos).
Es destacable el hecho de que los autores racionalistas, y consecuentemente, innatistas, den una gran importancia a las matemáticas, como modelo de conocimiento. También lo es que la tradición complementaria, el empirismo, se haya desarrollado sobre todo en el ámbito anglosajón y muchos menos en el pensamiento continental, al contrario que el racionalismo. Inmanuel Kant es el filósofo que intentará salvar la oposición racionalismo/empirismo, sin que por ello pueda abandonar presupuestos innatistas, como son las instituciones de espacio y tiempo y las categorías o conceptos a priori de la razón pura, cuya función esencial es organizar el caos de sensaciones que es la experiencia, y en definitiva, hacer posible el conocimiento.
Inteligencia: se define como la capacidad de adquirir un conocimiento o entendimiento para poder utilizarlo en situaciones novedosas. En condiciones experimentales se puede medir en términos cuantitativos el éxito de las personas a adecuar su conocimiento a una situación o al superar una situación específica. Los psicólogos creen que estas capacidades son necesarias en la vida cotidiana, donde los individuos tienen que analizar o asumir nuevas informaciones mentales y sensoriales para poder dirigir sus acciones hacia metas determinadas. No obstante, en círculos académicos hay diferentes opiniones en cuanto a la formulación precisa del alcance y funciones de la inteligencia; por ejemplo, algunos consideran que la inteligencia es una suma de habilidades específicas que se manifiesta ante ciertas situaciones.
miércoles, 4 de abril de 2007
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